Hace unos días descubrí en el "guru match of the week" de FloWrestling a un luchador de la década de los 90' del que debo confesar que, a pesar de conocer de oídas, jamás había visto en acción. Tras ver su actuación ante una leyenda de la talla de Dave Schultz, al que derrotó en un vibrante combate, empecé a interesarme por su historia.Por lo visto, su victoria ante Schultz no fue una, sino dos, tal como manda el formato de competición de los USA Trials. Ése fue precisamente el marco en el que Monday comenzó su legado, las pruebas clasificatorias para los Juegos de Seúl de 1988. Unos reflejos felinos, una gran defensa en pie, ayudado de sus largas piernas, y su seguridad en los ataques a una pierna eran sus señas de identidad.
Esta victoria dio paso al mejor año en la carrera deportiva de Monday, ya que se proclamaría campeón olímpico en Seúl, y campeón del Mundo al año siguiente derrotando en la final, y contra todo pronóstico, a una leyenda aún mayor. Nada menos que el ruso Arsen Fadzaev. No sabría decir qué movió a Fadzaev a competir, por primera y única vez en su carrera, en la categoría de 74kg, pero el hecho es que Monday estuvo a la altura del reto, y consiguió pararle los pies al que para muchos era el mejor luchador de la década. El combate es una delicia, de los que crean afición.
En los siguientes JJOO, en Barcelona, Monday volvió a alcanzar el podio, si bien el coreano Jang-Soon Park conseguía evitar en la final que el americano repitiese oro. Cuatro años después, en Atlanta, y como si el Universo siguiese en busca del equilibrio perdido cuando Monday se había deshecho de dos leyendas casi diez años antes, un espigado luchador ruso de apenas veinte años, que sorprendía a propios y extraños ganando el Mundial y el Europeo previos a los Juegos, derrotaba al estadounidense para acabar haciéndose con la corona de laurel. Su nombre, Buvaisa Saitiev. Supongo que os suena.


