Hoy ha llegado el turno para las chicas de la selección española, o al menos para la mitad de la expedición femenina. Sara Sanchez en la categoría de 48kg, y María del Mar Serrano en la de 51kg han dejado el pabellón bien alto, y siguen acumulando una importantísima experiencia de cara a citas más grandes.María del Mar ha acabado obteniendo un meritorio 5º puesto, después de ser derrotada en la final de consolación por la francesa Aurelie Basset. La italiana Francine De Paola la apartó de la lucha por el oro, de la misma forma que la arrebató el bronce en el último campeonato de Europa. Seguro que María del Mar tendrá pronto la ocasión de redimirse de las derrotas ante la transalpina.
Sara, por su parte, se hizo con un hueco en la final tras imponerse a Silvia Felice. Allí se vio las caras con la bicampeona de África Naziah Hamza, a la que lamentablemente no pudo derrotar. Tendremos que esperar al menos hasta mañana para ver si llega nuestro primer oro. Karima Sanchez en 55kg, y Aurora Fajardo en 59kg, ambas con el bronce asegurado pase lo que pase, intentarán subirse a lo más alto del cajón. También debutan mañana los chicos de libre olímpica con el estreno de Agustín Sánchez en 60kg.Escasa suerte en grecorromana
Los tres representantes de la selección española de lucha grecorromana se vuelven a casa con las manos vacías tras una aciaga jornada. Joaquín se vio sorprendido por su joven rival turco en primera ronda, quedando apartado incluso de las repescas. Pedro J. García salió perjudicado en el sorteo, topándose nada más empezar con un rival tan complicado como el francés Melonin Noumonvi, y acabando con un discreto noveno puesto en la competición.
El mejor de los nuestros fue Ismael Navarro, que derrotó con facilidad al vigente campeón de África Hamsa Louati. No pudo, sin embargo, repetir victoria ante el talentoso Aleks Maksimovic, ni en la final de consolación ante el representante sirio. Al final, quinto puesto para Ismael, y el orgullo de haber sido el mejor de los nuestros en greco.
La sorpresa de la jornada, aunque grata para muchos -entre los que me cuento-, fue la derrota de Andrea Minguzzi en la final de la categoría de 84kg ante un inspirado -y desconocido- Nenad Zegaj. En efecto, el campeón olímpico que se inventó la FILA, el que hace unos meses derrotaba, al menos para un amplio sector de los aficionados, con una injusticia que rozaba lo vergonzoso, a luchadores de la talla de Alexei Mishin o Ara Abrahamian, reaparece cayendo ante un don nadie. Vivir para ver... y sonreír.